Se aprende más de lo vivido que de lo escuchado. Siempre. Una madre repite mil veces: -Te vas a quemar… te vas a quemar… te vas a quemar… Hasta que uno va y toca. Y no hace falta repetirlo nunca más.
Recibí las últimas noticias de la agencia por mail o suscribite a uno de nuestros feeds o redes sociales.